Hoy hacemos un castillo

Entre las motivaciones que tiene mi hijo en su colegio está la de construir objetos relacionados con los contenidos que aprende allí. En un post anterior expliqué cómo, aprovechando que en el cole estaban en la época de los castillos y los caballeros, habíamos creado dos títeres con las figuras de unos caballeros. Y después le ha tocado el turno al castillo, que es lo que quiero explicar hoy.
Para empezar, necesitamos una caja grandecita que nos sirva de base. Yo le había echado un vistazo a una caja de frutas que, además, tiene las esquinas en chaflán, así que un día pedí una en la frutería de la esquina.

Castillo forrado de papel y cartón.

Después de quitarle las grapas y revisarla para que no tuviera nada peligroso, forramos los laterales con cartón y papel, ya con la forma del castillo: las torres, las almenas, la puerta… Ahí ya me ayudó mi peque a dibujar y a pegar. Seguidamente nos pusimos a pintar todo con témpera marrón y gris, y con una esponjita también le fuimos dando pintura para que quedara un poco más auténtico. También cortamos muchos rectángulos pequeñitos a modo de ladrillos y los fuimos pegando y pintando.

Pintando el castillo.

Luego nos propusimos ponerle una torre en el interior ya que, como muy bien ha aprendido mi hijo en el cole, en todos los castillos había una llamada torre del homenaje. Nosotros aprovechamos un paquete que nos había llegado con un tamaño perfecto, lo cortamos con sus almenas y lo pegamos dentro. Luego solo tuvimos que pintarlo y ya estaba listo nuestro castillo. Por cierto, que hemos colocado a nuestros caballeros dentro para protegerlo.

Castillo

Es una actividad muy sencilla, que se puede adaptar en tamaño, formas y detalles y que, sobre todo, tendrá a vuestros hijos entretenidos y aprendiendo a manejar sus manitas con lo que más les gusta: dibujar, pegar y pintar.