¡Hoy vamos al teatro!

¿Os gusta ir al teatro? A mí me encanta, es una actividad con la que disfruto mucho y aprendo más. Aunque últimamente lo que más veo es teatro infantil o familiar, para así ir iniciando a mi peque en esta magnífica actividad cultural.

Hoy en día tenemos una amplia oferta de montajes escénicos para los niños de todas las edades. Encontramos para todos los gustos, con una gran variedad de temas y estilos. Os hago una sencilla clasificación que puede ayudaros por si tenéis dudas.

  • Montajes que escenifican cuentos o títulos clásicos, que se ofrecen casi siempre en un formato diferente al habitual. En estos casos, el argumento y el desenlace se adaptan a los gustos actuales, ya sea haciendo cambios en la historia, eliminando elementos que chirríen a los ojos del espectador de hoy en día y,  sobre todo, ofreciendo elementos que se identifiquen con los valores actuales. A nosotros, recuerdo que nos gustaron mucho el musical de Acuario Teatro,  Caperucita Rock-Ja y la versión que Pata Teatro tiene sobre Frankenstein.
Imagen de la obra infantil Caperucita Rock-ja, de Acuario Teatro.
  • Espectáculos de danza. En este caso, al primar el lenguaje corporal y el musical, se crea una conexión muy rápida con los niños y como no, con los adultos. Este tipo de montajes escénicos suelen tener una gran belleza plástica. Quizás solo haya que tener en cuenta que no sea de mucha duración. Esto ocurre con el maravilloso espectáculo de la francesa Claire Ducreux, Réfugiée Poétique.
  • Otra gran alternativa es el teatro corporal. De nuevo el uso del cuerpo y otros recursos visuales, como pueden ser proyecciones o simples elementos de escenografía o atrezzo, son suficientes para enganchar a los más pequeños, e incluso a los bebés. En Málaga, ciudad en la que vivo actualmente, suele haber una oferta muy interesante todas las temporadas de este tipo de teatro. Por ejemplo, el Teatro Cánovas siempre incluye en su programación varios espectáculos de este formato. A nosotros nos ha gustado siempre que hemos asistido, como la que vimos hace unas semanas: Nómadas, de Teatro Paraíso.
Imagen de la obra Nómadas, de Teatro Paraíso.
  • La magia. Si hay algo que nos sorprenda a todos, eso es la magia, y sobre todo a un niño. Nacho Diago ofrece un espectáculo precioso, Viaje a la Luna, en el que demuestra trucos increíbles con un montaje alrededor de este cuerpo celeste; o los divertidísimos Frasky y Pepelu, que siempre combinan sus trucos con mucho humor.
  • No podemos olvidar un formato teatral que se adapta como ninguno a los niños: el microteatro. Por su corta duración y por la cercanía a los actores y el escenario, resulta ideal, sobre todo para niños y niñas muy pequeños. Además permite ofrecer títeres y formatos de pequeño tamaño sin que ello sea impedimento para perder calidad.
Cartel del espectáculo de magia Frasky y Pepelu.

Para acabar, cuando le comento a alguien “hoy voy a ir al teatro” o “el otro día fui al teatro” y me hacen la pregunta de “¿y los niños pagan?”, me gusta subrayar que sí, que los niños pagan. Son actividades pensadas para ellos y deben pagar su entrada, ya que las compañías se esfuerzan y trabajan con el único fin de hacer montajes con los que puedan disfrutar los más pequeños.