María Montessori también estuvo en España

María Montessori con maestras, promoviendo su método.

     Muchos padres y educadores nos sentimos atraídos por conocer la figura y doctrina de María Montessori. Si prestamos un poco de atención a la educación infantil comprobaremos que no tardará mucho en aparecer su nombre, porque representa un hito en la vanguardia educativa. Basó su experiencia pedagógica en el estudio fisiológico y psicológico del niño, ideando un método de enseñanza que promovió por Europa, América y Asia.

     Los intelectuales de nuestro país tampoco estuvieron ajenos a las novedades que proponía la doctora Montessori. En 1911 se podían ya leer en la prensa las primeras noticias de su método iniciado en 1906 en Roma. Por ejemplo, el semanario ilustrado Las Ocurrencias se hacía eco de su importante aportación para que aprendiesen a leer los más pequeños, y lo hacía con un titular que no hubo de pasar desapercibido dentro de un contexto donde la falta de educación era alarmante: “Los niños de cuatro años aprenderán solos a leer y escribir”. María proponía libertad y respeto para que el niño experimentase y como resultado fuese aprendiendo. Al igual que el pedagogo alemán Friedrich Fröebel, también ideó y desarrolló materiales didácticos para que los alumnos y alumnas los manipulasen con el fin de facilitar y apoyar el autoaprendizaje. En otro artículo  de 1914, se especificaba que el material de enseñanza de Montessori constaba de 25 artículos, entre ellos, algunos eran escogidos del entorno diario, porque se pretendía que el niño a través de la manipulación y el juego fuese adquiriendo habilidades manuales que le permitiesen colaborar en sentirse útil. ¿Pero cuál era el lugar del docente en estas reformas? Pues se convertía en un guía que sin reprimir debía saber orientar al niño por un camino útil para ir consiguiendo objetivos.

     Al igual que otros movimientos renovadores para la educación como fueron La Institución Libre de Enseñanza (1876-1936) o La Escuela Moderna en Cataluña (1901-1906), el método Montessori también tuvo su reflejo en la enseñanza de nuestro país. Fue el docente Joan Palau Vera, quien apoyado por la Diputación de Barcelona en 1914, creó un ensayo siguiendo las pautas espaciales, materiales y por supuesto docentes que marcaba el método montessoriano. El resultado fue alentador y contribuyó a que se divulgasen sus preceptos. No obstante, no solo ésta, si no cualquier reforma educativa, pensemos por ejemplo en La Barraca de Federico García Lorca, quedó reprimida con el estallido de la Guerra Civil y la llegada del régimen franquista.

     No obstante, la modernidad del método ha seguido vigente y hoy en día el sistema Montessori sigue expandiéndose por colegios de todo el mundo. Y lo mejor es que desde casa los padres y las madres podemos tomar sus criterios pedagógicos para nuestros hijos e hijas.

Alumnos de la escuela de María Montessori.

Alumnos y alumnas de la escuela de María Montessori.

    Bibliografía

  • “Los niños de 4 años aprenderán solos a leer y escribir.” Las Ocurrencias. 25-08-1911. Año I, nº 16.
  • DUFRESNE, M. “La educación Montessori.” La Lectura. Revista de Ciencias y de Artes. Mayo 1914. Año XIV. Nº 161.
  • HERNÁNDEZ DÍAZ, J.M. (coord.): Influencias italianas en la educación española e iberoamericana. Salamanca, Fahren House, 2014.
  • PÉREZ MIRANDA, I.: Principales pensadores de la educación infantil. Palencia, Fahren House, 2015.
  • SÁIZ M. y SÁIZ D.: “La estancia de María Montessori en Barcelona: la influencia de su método en la psicopedagogía catalana”. Revista de Historia de la Psicología, 2005. Vol. 26, nº2-3, pp. 200-212.