¿Qué me pongo?

Imagen publicitaria de la marca John Lewis, otoño 2017.
Imagen publicitaria de John Lewis, otoño 2017.

Hace unas semanas podíamos leer en el periódico digital elpais.com el siguiente titular: “Los grandes almacenes que ya no diferencian entre la ropa de niño y niña”. Una frase muy apropiada en estos momentos donde el concepto de identidad de género aún se presta a confusiones. Identidad de género es la apreciación que una persona tiene sobre sí misma, en cuanto a sentirse hombre o mujer, y que puede ser independiente del sexo con el que nació.  

Según leemos en la noticia, la novedad que aportan los grandes almacenes británicos John Lewis es que unifican el etiquetado usando el texto Boys&GirlsGirls&Boys  y eliminan las secciones de ropa  de chico o chica de 0 a 14 años, de manera que es el propio consumidor el que debe elegir qué prenda comprar para su hijo o hija. Pero las han eliminado de todas las prendas excepto de los uniformes escolares; ahí los chicos no solo siguen con sus respectivas etiquetas, sino que los niños visten con pantalón y las niñas con sus eternas falditas plisadas icono de lolitas que no prestan nada de comodidad.

Parece que esta actuación es un paso más para afianzar el término de moda unisex, surgido en el siglo pasado, y que grandes marcas como Benetton siempre han defendido, aunque en su campaña publicitaria para el verano de 2017 generaba polémica al presentarse  en Instagram con una fotografía protagonizada por un grupo de niños acompañada del siguiente texto: “Sorry ladies. Girls not allowed!”

Imagen de la campaña publicitaria de Benetton en Instagram en verano de 2017.

La empresa italiana, después del revuelo, pedía disculpas diciendo que solo habían querido ser un poco traviesos.

La apariencia importa y mucho en nuestra sociedad, no solo ahora, también ha sido así a lo largo de la historia. La ropa nos identifica y nos define ante los demás.  Es importante que dentro de la industria de la moda se comiencen a dar pasitos de cambio, pero ¿es esta idea tan revolucionaria? ¿No deberían cambiarse antes los estereotipos que nos venden continuamente? Hombres muy atléticos con aspecto de ganadores y en actitud activa, mientras las chicas siguen siendo siluetas extremadamente delgadas,  pocas veces activas  y sí muchas posando de manera incoherente y con posturas casi imposibles.

Sin lugar a dudas queda mucho por hacer, ¿verdad? La idea de John Lewis es importante, aunque tenga sus incoherencias, pero para que no se convierta en un simple slogan debemos ir dando otros pasos como producir imágenes donde los estereotipos vayan evolucionando hacia la diversidad. Debemos educar y aprender a ser muy respetuosos con los demás. Qué más da la etiqueta que lleve la ropa y dónde esté colocada si al final vamos a seguir pensando de la misma manera.

• Fotos de cabecera: uniformes escolares e imagen publicitaria de la marca John Lewis.

• Foto inferior: campaña publicitaria de Benetton en Instagram, verano 2017.